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El Hombre que Triunfa

 
El Hombre que Triunfa
Por L. Ronald Hubbard
 
     Las condiciones del éxito son pocas y se dicen fácilmente.
 
     Los empleos en realidad no se conservan, invariablemente, por caprichos del destino ni por la fortuna. Aquellos que dependen de la suerte generalmente experimentan mala suerte.
     
      La capacidad para conservar un empleo depende principalmente de la capacidad. Uno tiene que ser capaz de controlar su trabajo y tiene que ser capaz de ser controlado al hacer su trabajo. También tiene que ser capaz de dejar ciertas áreas sin control. La inteligencia de una persona se relaciona directamente con su capacidad. No existe eso de ser demasiado inteligente. Pero sí existe el ser demasiado estúpido.
 
     Pero uno puede ser capaz e inteligente sin tener éxito. Una parte vital del éxito es la capacidad para manejar y controlar no sólo las herramientas que uno usa en el trabajo, sino a la gente que uno tiene alrededor. Para hacerlo, uno tiene que ser capaz de un nivel muy alto de afinidad, tiene que ser capaz de tolerar realidades masivas, y también tiene que ser capaz de dar y recibir comunicación.

      Los ingredientes del éxito son entonces, primero, una capacidad para confrontar el trabajo en sí, no porque uno "deba tener un sueldo". Uno tiene que ser capaz de trabajar sin esforzarse o sin experimentar niveles profundos de agotamiento. Si alguien los experimenta, algo está mal en él. Hay algún elemento en su entorno que debería estar controlando que no está controlando. O sus lesiones acumuladas son tales que hacen que huya de todas las personas y las masas con las que debería estar en íntimo contacto.

      Los ingredientes del trabajo exitoso son entrenamiento y experiencia en el tema que se aborda, buena inteligencia en general y capacidad, aptitud para tener una alta afinidad, una tolerancia de realidad, y la capacidad de comunicar y recibir ideas.

      Si se tiene esto, sólo queda un ligero margen para el fracaso. Si un hombre tiene todo esto, puede ignorar todas las casualidades de nacimiento, matrimonio o fortuna, porque el nacimiento, el matrimonio y la fortuna no son capaces de poner estos ingredientes necesarios en sus manos.
 
Artículo extraido del libro Los Problemas del Trabajo.
©1954 -2008 todos los derechos reservados L. Ronald Hubbard es marca registrada y marca de servicios poseída por Inspector General Network y se usa con su permiso. Se da profundo agradecimiento a la L. Ronald Library por el permiso para publicar selecciones de los trabajos con derechos de autor de L. Ronald Hubbard.

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